Los cinco errores de SEO que cometen los hoteles de Cancún

Teléfono mostrando una página de hotel que no carga, en el lobby de un hotel de Cancún

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Este mes abrimos, uno por uno, el sitio web de 44 hoteles de Cancún. No los elegimos a dedo: son los que aparecen en Google Maps con página propia. Dejamos fuera a las cadenas —Wyndham, Ramada, OYO— porque esas webs no las decide el hotel, y medirlas no dice nada del trabajo que sí se podría hacer aquí.

Ocho de los cuarenta y cuatro ni siquiera abren. La ficha de Google tiene una dirección, la persona la toca y le sale un error: página no encontrada, petición rechazada o un dominio que ya no existe.

De los 36 que sí abren, solo cinco están limpios en las cinco cosas que revisamos. Uno de cada siete.

Abajo están las cinco, con el número que salió y —esto es lo importante— cómo comprobar cada una en tu propio sitio sin herramientas y sin pagarle a nadie. No hace falta ser técnico. Son cosas que se ven.

1. Que la web abra de verdad

Falla en 8 de 44. Es el error más caro y el más fácil de arreglar, y casi siempre nadie lo sabe: el dueño entra a su web escribiendo la dirección de memoria, o desde un enlace viejo, y le funciona. El que no funciona es el enlace que puso en Google hace seis años.

Cómo lo compruebas: busca tu negocio en Google desde el teléfono, en una ventana de incógnito, y toca el enlace de tu ficha. No escribas la dirección: tócala desde ahí, que es lo que hace un cliente. Si sale un error, ya sabes dónde se te están yendo.

2. Que salga el candado

Falla en 6 de 36. Sin certificado, el navegador escribe «No seguro» al lado de tu dirección. En una web donde se mira una habitación y se deja un correo o una tarjeta, esa palabra frena a mucha gente que nunca te va a decir por qué no reservó.

Uno de los seis es un caso que vale la pena contar, porque se repite mucho: sí tiene certificado, pero su dirección antigua sin candado no reenvía a la buena. Y la antigua es justo la que está puesta en Google. O sea que pagó lo caro y le falta el interruptor.

Cómo lo compruebas: mira la barra de direcciones. Si empieza por http:// y no por https://, te falta. Y aunque te funcione con https://, prueba también la versión vieja: si esa no salta sola a la segura, tu visitante sigue viendo el aviso.

3. Que el título diga qué eres y dónde estás

Falla en 6 de 36: uno no tiene título ninguno y cinco lo tienen, pero no dicen dónde están. El título es ese renglón azul que Google enseña, y es también lo que aparece en la pestaña del navegador. Nos encontramos con uno que dice solo «Bienvenidos a…», otro que quedó como Hotel-mexico4 y uno que, literalmente, dice Bot Verification: una pantalla de seguridad que se quedó puesta y que nadie revisó nunca.

El problema de fondo es otro y es más común: la gente no busca tu nombre. Busca «hotel en Cancún centro», «hotel cerca de la zona hotelera», «dónde dormir en Cancún barato». Si tu título no dice qué eres ni dónde estás, estás compitiendo sin presentarte.

Cómo lo compruebas: abre tu web y lee la pestaña de arriba. ¿Dice qué eres y en qué ciudad? Si dice «Inicio» o solo el nombre, ahí tienes trabajo.

4. Que el párrafo de abajo lo escribas tú

Falla en 7 de 36, y 6 tampoco tienen encabezado principal. Debajo del renglón azul, Google enseña un párrafo gris. Si tú se lo das, pone el tuyo. Si no, recorta cualquier frase suelta de la página —un aviso de cookies, un menú, media oración— y la usa como anzuelo. Suele quedar fatal, y es lo único que mucha gente lee antes de decidir si entra.

Cómo lo compruebas: busca tu negocio en Google y lee ese párrafo gris. ¿Tiene sentido? ¿Invita a entrar? ¿O es un pedazo de texto cortado a la mitad?

5. Que Google sepa que hablas otros idiomas

Falla en 29 de 36. Es, de lejos, el agujero más grande: ocho de cada diez hoteles de Cancún venden en un solo idioma. En la ciudad que vive del visitante extranjero.

Y conviene precisar qué medimos, porque no es lo que parece. No es «no tener la web en inglés». Es algo más fino: aunque tengas la versión en inglés, hace falta una señal en el código que le diga a Google que esa página y la de español son la misma, en dos idiomas. Sin esa señal, tus dos versiones no se suman: compiten entre ellas, y Google elige una y entierra la otra.

El dato que más nos llamó la atención del repaso es este: 19 de los 36 están bien en todo lo demás y fallan solo aquí. No es descuido general. Es un punto ciego concreto, y es el que separa a un hotel que recibe reservas directas de Estados Unidos y Canadá de uno que las recibe solo por comisión.

Cómo lo compruebas: busca tu hotel en Google desde una conexión en inglés, o pídeselo a un conocido que viva fuera. Si tu versión en inglés no sale nunca, o sale la de español, la señal no está puesta.

Lo que este repaso NO dice

Ninguno de estos hoteles está vacío por esto. Se llenan por Booking, por agencias, por convenios y por sus reseñas, que es exactamente lo que llevan años haciendo bien. Este repaso no mide si un hotel es bueno ni si le va bien.

Mide una sola cosa: cuánta gente puede llegar por su cuenta, sin pagar comisión por cada noche. Y esa diferencia, en un año, no es pequeña.

Por eso tampoco damos nombres. Son negocios de aquí, vecinos, y el dato se sostiene igual en conjunto. Señalar a uno por uno no le sirve a nadie.

Y esto no es cosa de hoteles

Las cinco comprobaciones valen igual para un consultorio dental, una inmobiliaria, un despacho o un restaurante. Cambia el sector, no el problema: casi siempre la web se hizo una vez, se entregó, y desde entonces nadie la ha vuelto a mirar desde el lado por el que llega el cliente que todavía no te conoce.

Hazte las cinco preguntas con tu propio sitio abierto. Son diez minutos y no necesitas a nadie.

English version: 5 SEO Mistakes Cancun Hotels Make

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